Este empresario asturiano, procedente de una familia de hosteleros ovetenses, alterna la propiedad y dirección del tradicional y excelente restaurante Casa Amparo de Oviedo con su cargo de presidente de la Hostelería de España, entidad que aglutina a 300.000 empresas y da empleo a dos millones de personas.

Comenzó bien su presidencia con la “flor” que le lanzó el Ministro de Comercio, Industria y Turismo al afirmar que la hostelería “sois un símbolo de un estilo de vida y una de las partes más esenciales del turismo”.

Tenemos un ministro que escucha siempre a este sector. Es un gran interlocutor y un gran defensor de la hostelería ante el resto de los ministerios y organismos públicos. Sin duda, es un gran embajador, consciente de la importancia de un sector compuesto por más de 300.000 empresas que dan empleo a casi 2 millones de personas y que genera el 6,7% del PIB. Pero especialmente es conocedor, y siempre que puede lo pone en valor, de ese elemento que diferencia a la hostelería del resto de los tejidos productivos. Nuestros bares, restaurantes, cafeterías y locales de ocio forman parte de nuestra cultura, nuestra identidad y nuestro estilo de vida, al tiempo que generan Marca España y contribuyen a mantener las calles vivas.

Ahora solo falta que en las estancias inferiores también vean ese papel clave que tienen nuestro sector y lo protejan a la hora de legislar.

Este invierno ha sido el de las “danas” con lluvias, vientos e inundaciones, todo lo que no desea el turista a la hora de comer y pasar unas horas de ocio en bares y discotecas. ¿De qué manera ha afectado al sector que usted preside?

Las inclemencias meteorológicas son inevitables, y es evidente que impactan en los hábitos de comportamiento y de consumo de las personas. Los meses de enero y febrero han estado marcados por la lluvia y por un clima desfavorable, lo que, evidentemente, no favorece a que la gente tenga ganas de salir de su casa. Esto se suma a que tradicionalmente son los meses de menor facturación del sector en su conjunto.

Pero lo más preocupante es la ralentización del ritmo de crecimiento de la facturación y la pérdida de rentabilidad, que en la media de 2025 se sitúa en -0,9%. Se trata de una tendencia que tiene que ver con el estancamiento de la demanda nacional por la disminución de la renta disponible, sumado al incremento de los costes de producción.

La Ministra de Trabajo ha sido tajante al solicitar la reducción de la jornada laboral, principalmente para el sector de la hostelería. ¿Tiene sentido esta propuesta y de qué forma puede afectar a los pequeños empresarios y autónomos?

La gestión que se hizo de la reducción de la jornada laboral rebasaba todas las competencias de un Ministerio y suponía una injerencia en el diálogo social, que es la herramienta que debe regular este ámbito y que garantiza la paz social que existe en nuestro país.

Las pequeñas empresas son las que más están sufriendo esa pérdida de rentabilidad de la que hablábamos antes, por el estancamiento del consumo y por otros factores como el estrés regulatorio, el exceso de burocracia o las tasas disparadas de incapacidad temporal, entre otros factores. En este contexto, la reducción de la jornada laboral sería incompatible con la sostenibilidad de muchas empresas. Además, ese cambio en los horarios de apertura o cierre tendría un impacto directo en ese modelo de hostelería tan amplio que tenemos, y que forma parte de nuestros hábitos de socialización.

También la Liga lanzó una original y un tanto maquiavélica propuesta. Pagar una ridícula cantidad de 50 euros a quien denunciara bares y restaurantes con los partidos del fútbol pirata.

Creemos que es un grave error por parte de La Liga porque el señalamiento de un sector no es la solución de un objetivo que, por otro lado, compartimos con ellos, que es el de la lucha contra la piratería y la competencia desleal. Los principales interesados en la emisión legal del fútbol somos nosotros, ya que aquellos que no lo hacen no juegan con las mismas reglas del juego de los que lo hacen correctamente. Pero queremos dejar claro desde Hostelería de España que la mayor parte del sector opera de manera legal en este y otros aspectos. Con la Liga teníamos un acuerdo de colaboración para luchar contra la piratería, pero desde un enfoque positivo y no desde el señalamiento entre ciudadanos y el enfrentamiento. Precisamente, en ese acuerdo queríamos avanzar en tarifas más ajustadas a la realidad de los establecimientos.

Entre los objetivos de la entidad, figura la Hostelería Sostenible con programas como “Restaurantes contra el hambre” o “Abrir los ojos ante el desperdicio” por citar algunos. ¿Es un brindis al sol o realmente están trabajando en ello? ¿Y cómo responden los asociados?

La sostenibilidad en su triple vertiente: social, medioambiental y económica es el objetivo principal de Hostelería de España, y para lograrlo desarrollamos acciones orientadas a diferentes aspectos. En este sentido, la hostelería tiene un gran alcance para el desarrollo de ciertas iniciativas como puede ser “Restaurantes contra el Hambre”. Un proyecto con el que hemos colaborado desde el primer minuto con Acción contra el Hambre para ayudar a las personas más vulnerables, implicando a los clientes, sin los que los establecimientos de hostelería no tendrían ningún sentido.

Además, la hostelería actúa como un gran altavoz de buenas prácticas. Por las mesas, barras y terrazas de los más de 300.000 establecimientos repartidos por nuestro país, pasan a diario millones de personas, que reciben esas buenas prácticas, por ejemplo en materia de responsabilidad medioambiental, con medidas para evitar el desperdicio alimentario, eficiencia energética, ahorro de agua o gestión de residuos, entre otros… En el ámbito social, la participación de la hostelería en campañas de concienciación en aspectos como la igualdad, la lucha contra la violencia de género, la explotación sexual, o la concienciación sobre el consumo abusivo de alcohol… entre otras, es constante.

Entre las muchas actividades que llevan a cabo destacan el Campeonato de Tapas y Pinchos, Saborea España, el Día Mundial del Turismo y una colaboración muy directa con la Capital Española de la Gastronomía. ¿Están satisfechos con la respuesta a las mismas?

El Turismo gastronómico se ha convertido en una de las motivaciones principales de los viajeros. El 15% de los turistas que 43 vienen a España lo hacen motivados por la gastronomía. Se trata de un turista con un gasto medio de un 20% superior que contribuye, además, a la desestacionalización del turismo. Por ello es tan importante ese auge de las actividades que ponen en valor la gastronomía. Supone preservar las tradiciones culinarias, recetas y producto de cada tierra.

En el caso de la tapa, supone uno de nuestros principales emblemas gastronómicos, y debemos ponerlo en valor. De hecho, ahora estamos implicados en la designación de la tapa como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

“Estamos implicados en la designación de la tapa como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”.

Para finalizar, ¿cómo calificaría su primer año como presidente?

Ha sido un año muy intenso, de toma de contacto con el sector a nivel nacional y la realidad de cada uno de los territorios. Ha sido un año de recorrer toda España y visitar todas las asociaciones para conocer sus inquietudes, sus necesidades y la situación de la hostelería en cada zona. También ha sido un año de alianzas y reuniones con las Administraciones y con otras organizaciones afines, para impulsar el crecimiento de un sector que es referente a nivel nacional, y que como siempre decía mi antecesor, José Luis Yzuel, es el sector de la felicidad.

MARIANO PALACÍN